Capilaridad, condensación, filtración o una fuga de agua — son las causas más habituales, pero identificar cuál es la tuya a simple vista no siempre es sencillo, sobre todo si las señales están mezcladas.
Para eso hemos construido un diagnóstico guiado: respondes 6 preguntas sencillas sobre dónde aparece el problema, cuándo empeora y qué aspecto tiene, y obtienes una orientación basada en tus síntomas concretos — no una tabla genérica que tengas que interpretar tú mismo.
→ Hacer el diagnóstico guiado de humedad
Es gratuito, tarda menos de dos minutos, y el resultado aparece al momento — sin necesidad de dejar tu email ni ningún dato de contacto.
Es una orientación, no un diagnóstico profesional: cuando las señales no son suficientes o son contradictorias, la propia herramienta te lo dirá en vez de forzar una respuesta.
Qué debes observar antes de empezar
No hace falta que lo tengas todo claro de antemano, pero fijarte en estas tres cosas te ayudará a responder con más precisión:
- Dónde aparece — parte baja de la pared, techo, ventanas, sótano…
- Cuándo aparece o empeora — después de llover, en invierno, al ducharte o cocinar, o de forma constante todo el año.
- Qué aspecto tiene — moho, salitre, mancha, pintura desprendida, gotas de agua.
No intentes adivinar tu humedad mirando una sola de estas señales por separado — combinarlas es precisamente lo que hace el diagnóstico, y es lo que marca la diferencia frente a una tabla genérica.
Si prefieres leer primero
Si prefieres entender los tipos de humedad antes de hacer el diagnóstico, estas guías te dan el contexto:
- Tipos de humedad en casa: cómo identificar cuál tienes
- Humedad por capilaridad
- Humedad por condensación
- Humedad por filtración
El diagnóstico guiado ofrece una orientación basada en los síntomas que describes. Si tienes dudas o el problema persiste, consulta con un profesional cualificado.